Tecnología | Noticias | 10 MAR 2016

Fabricación conectada: el reto de la cuarta revolución industrial

Las TI y el Internet de las Cosas (IoT) perfilan infinitas posibilidades de negocio, lo que está empujando a la industria a una transición digital para no quedarse fuera del mercado.
industria
Toñi Herrero Alcántara

 

Hasta hace poco, cuando se hablaba de fabricación se tenían en cuenta únicamente aspectos como el tamaño de la planta industrial o el alcance geográfico de la compañía. Sin embargo, hoy en día la conectividad digital la ha transformado en un ecosistema expandido de proveedores, y la fabricación de productos inteligentes y conectados ha puesto al cliente en el centro del proceso. Y es que las tecnologías de la información (TI) y el Internet de las Cosas (IoT, en sus siglas en inglés) perfilan infinitas posibilidades de negocio, lo que está empujando a la industria a una transición digital para no quedarse fuera del mercado.

 

Estamos en el inicio de una nueva revolución industrial, la cuarta, que va a suponer otra forma de vivir, de trabajar y de relacionarnos

 

Actualmente estamos en el inicio de una nueva revolución industrial, la cuarta, que va a suponer otra forma de vivir, de trabajar y de relacionarnos. La Primera Revolución Industrial se produjo con la invención de la máquina de vapor y la mecanización de la producción. En la Segunda se usó la electricidad para crear la producción en cadena. La Tercera Revolución, la más reciente, ha sido la generada por los sistemas electrónicos y TI para automatizar la producción. Ahora la Cuarta Revolución Industrial está construyéndose sobre la tercera, la digital, que lleva sucediendo desde mediados del siglo pasado. Pero la cuarta está evolucionando de manera exponencial e incluso está afectando de manera disruptiva a todos los sectores de la industria y en todos los países. La nueva revolución industrial se caracteriza por una fusión de tecnologías que está diluyendo las líneas entre las esferas física, digital y biológica.

 

Capacidades ilimitadas

Las posibilidades de miles de millones de personas conectadas por dispositivos móviles y sensores, con un poder sin precedentes de procesamiento, capacidad de almacenamiento y el acceso al conocimiento, son ilimitadas. "Y estas posibilidades se multiplicarán gracias a los avances tecnológicos emergentes en campos como la inteligencia artificial, la robótica, la Internet de los objetos, los vehículos autónomos, la impresión 3D, la nanotecnología, la biotecnología, la ciencia de materiales, el almacenamiento de energía y la computación cuántica", apunta Klaus Schwab, fundador y presidente del World Economic Forum, institución que considera la fabricación digital como uno de los factores clave para la creación de riqueza en las naciones.  

 

Los fabricantes más ágiles podrán llegar a nuevos mercados y descubrir nuevas oportunidades

 

La industria está cambiando a un ritmo impulsado por el incremento de la globalización, la competencia feroz y el aumento de la demanda del cliente. Fabricantes OEM, sus proveedores, socios, clientes y consumidores –que cada vez utilizan los canales de los medios sociales para influir en el desarrollo de futuros productos– están adoptando la tecnología para cambiar el juego, lo que está redefiniendo el panorama de fabricación.

Y en el nuevo ecosistema donde ya no existen límites B2B, el consumidor tiene el poder de influir positivamente en la innovación del futuro, pero para eso las empresas han de ser capaces de conectarse, capturar y extraer ese sentimiento de manera eficaz. Los fabricantes más ágiles podrán llegar a nuevos mercados y descubrir nuevas oportunidades; en cambio los que no lo sean se encontrarán con irrupciones de otras empresas y de startups en sus mercados.

 

Nuevos impulsores de negocio

Las nuevas tecnologías disruptivas también están generando nuevos impulsores de negocio para las empresas de fabricación. Gartner predice que para el año 2020, el 70% de los puntos de contacto con el cliente será digital. Entre los criterios impulsores también se encuentran una mayor la calidad de producto, la trazabilidad y la transparencia y la demanda de un aumento de los niveles de servicio. Además, es un mundo que requiere una comprensión clara del comportamiento de los clientes. Los datos se convierten en una gran oportunidad o, por el contrario, en una gran amenaza. "Los datos pueden ser una mina de oro o un campo de minas", remarca Martin Rainer, vicepresidente de Manufacturing de Hewlett Packard Enterprise (HPE) para EMEA. "Hay que convertir los datos en inteligencia de negocio que pueda ayudar a una empresa a tomar grandes decisiones de futuro para sus estrategias de marketing y de fabricación".

 

"Los datos pueden ser una mina de oro o un campo de minas", remarca Martin Rainer, vicepresidente de Manufacturing de Hewlett Packard Enterprise para EMEA

 

HPE llama a esta revolución digital 'Fabricación Conectada' o 'Connected Manufacturing'. En esta nueva era de fabricación todo está conectado: tecnología operativa, tecnología de la información, las comunicaciones y las tecnologías de consumo. HPE define cuatro pilares digitales para realizar la transición a la fabricación conectada: transformar a una infraestructura híbrida; proteger a la empresa; capacitar a la organización basada en datos a través de análisis; y permitir que la productividad del personal.

Como resultado de esta convergencia, límites entre las empresas se están desdibujando y se redefinen. "Se introduce una nueva complejidad, a la que los fabricantes tienen que responder", indica Rainer. También da a los OEM la capacidad de entender mejor lo que quieren los clientes, el poder de vender en mercados nuevos y emergentes así como de traer productos y servicios innovadores al mercado más rápido. Con una mayor productividad y flexibilidad se consigue la capacidad para satisfacer las demandas del mercado y aumentar la rentabilidad.

 

Una experiencia real

Un ejemplo de empresa donde el uso de la tecnología es vital es Philips Healthcare. Frente a la enorme tarea de recolección, procesamiento y análisis de los 800 millones de estudios clínicos en 31 países y la participación de miles de centros de datos, HPE trabajó con Philips para crear un entorno que integra en sus propias instalaciones las TI tradicionales con el nuevo mundo de la nube. HPE creó una infraestructura TI híbrida que conecta a la perfección los proveedores de servicios con los pacientes.

En la actualidad, para mantenerse a la vanguardia en la fabricación las empresas deben dominar la innovación, la integración de la tecnología digital con la estrategia de negocio y la demanda de la creación, así como la previsión de la misma. En otras palabras, para tener éxito el reto es adaptarse. El futuro pertenece a los rápidos y a los valientes –aquellos que abracen la digitalización rápidamente serán capaces de concentrarse en gestionar y hacer crecer sus negocios–. Será, en última instancia, la capacidad de una empresa para adaptarse a los procesos de fabricación conectados lo que determine las que sobrevivan y prosperen.

 

Contenido ofrecido por Business Value Exchange

 

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